sábado, 21 de febrero de 2015

Summer Drink: Limonada Rosada (Para toda la familia)



Me encanta tomar cosas ricas y mucho mejor si además son sanas, así que hoy hice una limonada rosada super bacanosa. La hice así:

Ingredientes:

5 Limones (Usé "limón sutil" que es una clase de limón bien jugosa).
2 Ramitos de menta.
Sucralosa.
Frutillas.
Frambuesas.
1 Botella o jarro de 1 litro.
1 pelador de papas o cuchillo chico con buen filo.
Hielo (en trozos pequeños que quepan por la boca de la botella si es el caso)


Hice el litro de limonada, con los siguientes pasos:

1. Sacar cáscara de un limón con un pelador de papas o un cuchillo (sin pasar de la parte blanca de la cáscara).
2. Exprimir los limones y verter en la botella.
3. Hervir 1 taza de agua y verter en un jarro pequeño. Luego colocar uno de los racimos de menta y la cáscara de limón dentro del agua para soltar mejor los sabores de ambas cosas. Dejar por 10 min.
4. Una vez  pasado el tiempo, verter agua para enfriar y agregar a la botella (con hojas de menta y cáscara de limón incluídas)
5. Agregar un puñado de frambuesas y frutillas cortadas en trozos a la mezcla.
6. Completar el litro con hielo, agua y endulzante a gusto.

Quedó muuuy rica! Ojalá a quienes la repliquen les quede igual :) .

domingo, 1 de febrero de 2015

El Saludo Más Lindo de un Hijo a Su Madre


Vengo llegando de misiones familiares y este año, tocaron duras y con mucho dolor en el lugar que visitamos.
Ese dolor, me hizo recordar (en realidad mi mamá lo planteó) la, en mi familia, famosa "Carta de Kanki".
Mi mamá perdió un hermano (Francisco Javier, Kanki) que a sus 10 años dejó la Tierra y que al final, pasado lo más doloroso, su muerte significó en el futuro, la fundación de la Corporación Kanki.
La carta fue escrita por él desde el cielo. Sé que no lo creeran, pero mi tía abuela fue usada como instrumento de una manera increíble y ella lo plantea al principio del relato. Creo yo, que una vez que se lee, no cabe duda que tiene un origen de "más allá" y es demasiado linda, así que la comparto con ustedes.
Aquí les dejo la mejor carta que jamás he leído de un hijo a su mamá:

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Querida Hermana:
¡Sentí tanto tu tristeza!, La viví ¡tan claramente! contigo, que no sabía como podría consolarte; y al venirme a casa pensativa y triste en el bus, algo en mi interior me hizo sentir la necesidad de escribirte esto, que me iba saliendo fluido como si me lo hubieran dictado para ti y, ¿Quién puede decir que no fue así?
Querida Mamá:
Hoy emprendí ese ¡ tan ansiado viaje!, que con tanto esfuerzo merecí; debo agradecerte desde aquí toda tu paciencia y comprensión con lo que me ayudaste, ¡tanto! a comprar mi pasaje y pagar mi estadía, ¡ a todo lujo!, que hoy gozo; gracias a ti, a papá y hermanos, que desde mi nacimiento me dieron las posibilidades de venir, me enseñaron el camino, me apoyaron y alentaron día a día.
Como no puedo escribirte personalmente, lo hago a través de mi tía, para que ella con un lenguaje que ustedes puedan entender les describa mi llegada (porque aquí hablamos un idioma que los vivientes hermanos no entenderían).
Cuando partí de casa estaba contento, no podía comprender tu tristeza, no porque sea mal hijo, claro, yo sé que toda separación es penosa; también sentí un poco de pena porque tú no me ibas a ver más, pero yo ahora mamita te veo mejor que nunca, los veo a todos, y lo más hermoso, que jamás podrás imaginar, las veo siempre y desde siempre, quiero decir que te veo desde que eres embrión, hasta que eres abuelita, a ti y a todos. A cada uno los veo eternamente, desde que partieron sus vidas hasta que nos encontremos de nuevo, es decir, tú o todos se encuentren conmigo, porque “yo estoy con ustedes” y por toda la eternidad ¿te das cuenta que hermoso es esto?
También quiero contarte que el viaje fue cortito, cerré mis ojos y llegué…………. ¿ y a que no sabes? Había una fiesta; ¡tan hermosa! Más hermosa que un hot dog party con globos, serpentinas, títeres y música; ¡mucho más hermosa! “luminosa”, llena de miles y miles de niños de todas edades, que me estaban esperando ¡a MI!, ¿te das cuenta? ¿Solo a MI!, como quien espera un gran Presidente, y ¿a que no sabes quién me recibió? Pues nada menos que mi abuelita con mis dos abuelitos, dos tíos y una primita que mi abuelita tenía en sus brazos, ¿ella me recibió con tanto cariño! Me llevó de la manito y ¿conocí a DIOS!. No como tú lo conoces, no como tú me lo mostraste, mucho, pero muchísimo mejor, y entonces mamita, dejé de ser yo, para ser EL, y ahora somos “todos uno”. Lo único malo es que no puedo hablarte con mi voz, ni escribirte con mi letra todo esto que jamás de los jamases podrás imaginar pero te hablo de otras formas, tú tienes que estar atenta, porque ahora mi lenguaje no es mío ¡ es de DIOS ¡ y yo no tengo más VIDA que la del AMOR; en la tierra dejé una que otra florcilla que tú vas a darte cuenta que yo planté; no vas a verlas todas, pues ahora que tengo el tiempo presente en mi, veo miles de millones que tú verás aquí conmigo, porque no alcanzarás a verlas allá; y por cada hermosa flor que yo planté, mamita, sin casi darme cuenta, ¡DIOS me da un beso!; así somos el y yo, ¡un beso eterno! ¿Te imaginas eso?
Quiero decirte también que aquí no hay ricos ni pobres, ni enfermos ni abandonados, aquí somos todos uno solo y uno solo con DIOS, aquí somos todos AMOR! Y tú tienes que tratar (yo te ayudaré, no pienses que no); sí te ayudaré, porque aquí puedo hacer todo lo que quiero) de seguir formando un mundo de Amor, nunca como aquí, pero lo más parecido posible. No es difícil, pero no es fácil, y yo ya hablé aquí para que todos te ayuden. Así como muchos corazones se abrieron al amor por mi causa, muchos otros se abrirán por tu causa y la de mis hermanos. Dígale a todos que soy muy feliz, pero muy feliz! Para que todos canten gloria a DIOS por mi felicidad, así como yo canto gloria por la futura felicidad de ustedes.
No te sientas sola mamita, no te sientas triste, como nunca hoy estoy contigo, porque sí estoy, estoy realmente, no en espíritu, ni en recuerdos, ¡estoy de Verdad!; piensa que estoy con DIOS y ÉL está en todos , todos los tiempos; estoy a tu ladito; en tu corazón, en tu mente, en tus acciones, en el aire que te rodea, en los niños, en las calles; en todas, pero en todas partes, alégrate por eso y recibe tú, papá y hermanos un beso tan grande y maravilloso como el beso de DIOS, de tu hijo que te ama y te bendice.
KANKI